martes, 10 de noviembre de 2009

La primera historia

Llevo todo el día pensando qué historia contar hoy, si una de las mías, alguna de mis amigas... por ahora, claro, estamos empezando, y todavía nadie ha mandado ninguna historia. Sabéis que podéis hacerlo, no? Yo, encantada de publicarlas :-))
Bueno, al final me decanté por contar uno de los miles de percances que nos han hecho reir a nuestro grupo de amigas durante los últimos tiempos, desde que este tema se ha convertido en monotema de nuestras reuniones, jajaja!!
Podríamos llamar la historia... de cómo quedar como una inculta y encima creer que se está en posesión de la verdad.
Pues decíase de una chica que fue a unas fiestas a casa de sus futuros suegros. La chica era Andaluza, la familia de su futuro esposo eran y residían en el norte de España. Así que ella, se dispuso a viajar, caminito de esa ciudad, y dejando a su familia atrás, para poder así pasar esos días tan señalados con ellos.
Lo que ella creía que iban a ser unos días amenos, resultaron ser algo tediosos. Hacía frío, no había mucho que hacer en casa, y el salir... se restringía bastante debido al mal tiempo. Pasan los días, y llega la tan ansiada comida festiva. La noche antes, que también había habido comilona, resultó que algo le había sentado mal, ya que la futura suegra... digamos que la cocina no era su fuerte, y nuestra protagonista estaba algo fastidiada con el estómago. No tenía muchas ganas de comer, e intento picotear algo, para no hacer el feo. La suegra le presionaba: "come, mujer, es que comes muy poco", "Así estás, tan delgada"...
Sirve el segundo plato, cochinillo asado, plato que esta chica no quería comer, pues no le gustaba, además de ser demasiado pesado para el estómago. La señora, siguió soltando sus lindezas, avasallando con frases similares a las anteriores. La chica seguía con la boca cerrada, aguantando el chaparrón como podía. El futuro marido intentaba amortiguar las palabras de la madre, asi que le soltó algo así como: uyss... estás más delgado... es que por ahí por el sur no se debe de comer muy bien, verdad? con eso de la dieta mediterránea..."
Poco más, aparte de levantarse de la mesa, siempre pidiendo disculpas para retirarse, no se debe ser maleducada y rebajarse,y morderse la lengua, pudo hacer la chica esta, para no estallar de la rabia. Recogió sus cosas, se despidió de la futura familia política, y se marchó con la excusa de que el viaje de regreso era largo y pesado, y quería salir cuanto antes.
¿Qué habríais hecho vosotr@s?

1 comentario:

Anónimo dijo...

Bueno, yo esta história no la veo tan grabe, todas las madres y todas las suegras, se exceden en las comidas para quedar bién. No comer és hacer un desaire, ya que seguramente la mujer se esforzó mucho en cocinar. Esta chica podria haber dicho que estaba un poco indispuesta por el viaje mismo, podrían haber intentado hablar de otros temasque no fuesen comida. "ui no me hable de comidas que estoy indispuesta y lo de las delgadeces señora, eso está ya muy pasado de moda...que le parece el nuevo cambio de look de la Belén Esteban..." jejeje !!! A veces hay que tomarse las cosas con unpoco de humor, tanto en el Norte como en el Sur...Por cierto...Buenísima la dieta mediterranea, comemos de todo, frutas verduras...es muy sana (también la usamos en el norte).