Hace unos días recibí un correo buenísimo, en el que una chica me contaba una historia muy graciosa que le pasó hace un tiempo, relatando un percance que tuvo con su suegra, el cual me hizo recordar la cantidad de veces que he pasado yo, o alguien de mi entorno, por esa situación. Os pongo tal cual su historia:
Mi suegra no es mala persona, es un encanto, es un "vive y deja vivir", pero a veces no es consciente de la forma de actuar que tiene... y eso no solo le pasa conmigo, sino con todo el mundo.Un ejemplo de ello fue en un fin de semana, una de esas citas ineludibles en las que te metes 4 personas en un micropiso. Como no habia camas suficientes llevamos una cama inchable. Y mi suegra decidió ser ella quien durmiera en aquella "cama". Despues de un duro dia llegamos a la casa y a la hora de cenar nos pusimos a hincharla... ¡menudo ruido metía el motorcito!. Cuando creyó conveniente dejó de hincharla. Nosotros le aconsejamos que la hinchara lo maximo posible, ya que si no esta muy hinchada, pasaria una noche horrible. Y su respuesta fue que ella no tenia el cuerpo para dormir en una cama dura. Entonces yo me pregunte: "¿desde cuando una cama hinchable es dura?" A la mañana siguiente, domingo, a las 7:30 de la mañana, se pone a desinchar la colchoneta. El susto que nos pegó a todos fue para verlo. Al rato paró y empezó un ruido de platos, escobas, sillas moviendose.... acabamos golpeando la pared, se calló, pero yo ya habia perdido el sueño y ademas me habia entrado un malestar general.Me levanté y la encontré tan fresca, viendo la tele. -"¿Te he despertado? Es que no me habia dado cuenta del ruido que hacia. He pasado una noche malisima. No veas como se movia la dichosa cama y el ruido que hacia... jajajajaja!" -"Ya te dijimos que la tenias que hinchar mucho mas" Se levantó con el motor de la colchoneta en la mano decidida a seguir deshinchando. -"¿A donde vas?!, ¿no ves que hay gente que aun esta dormida?". -"Ah, si," respondió ella con una sonrisa.
No sé, jajaja!! Qué hubiéseis hecho vosotr@s en este caso? porque yo, con el maldespertar que tengo, posiblemente le hubiese estampado el hinchador, jajaja!! Mis experiencias, en este caso, y por esta razón, no suelen ser positivas, pues quien me conoce sabe que se juega la vida si me despierta a una hora... digamos... intempestiva. Aunque mi suegra, al parecer, todavía no se ha enterado. Recuerdo una vez, era verano y estábamos en su casa pasando unos días. Antes de seguir he de comentar que la distribución de la casa es un tanto peculiar, y la cocina está justo enfrente de las habitaciones(todavía no entiendo esta distribución). Pues una mañana, a eso de las ocho o nueve, después de una noche algo movidita, un olor nauseabundo me despierta, seguido de un ruido muy estridente y continuado... conforme voy recobrando la consciencia, asocio el ruido con una olla express, pero... ¿¿y el olor?? ¿A qué se debía?¿Qué estaba cocinando? porque a la par que más me despertaba, más ganas de vomitar sentía... no pude ni preguntarle a mi marido, salí pitando para el cuarto de baño con la mano en la boca intentando no soltar la bocanada antes de por lo menos cerrar la puerta. Llegué justo a tiempo. Eché hasta la primera papilla. Volví a meterme en la cama, pues ya no sólo estaba muerta por la noche anterior, sino además, se sumaba el estómago revuelto y una mala leche increible que aumentaba por momentos. Me pasé toda la mañana mirando el techo, casi por dos horitas escuchando el pitido de la olla, intentando soportar el olor nauseabundo que se filtraba por debajo de la puerta de mi habitación, y aguantando las ganas de vomitar, hasta que mi marido se empezó a desperezar. Entonces le pregunté: ¿cariño, qué está cocinando tu madre en la olla express, que huele como a vinagre? Le costó reaccionar, pues no se había enterado de nada. Hasta que cayó en lo que era, mollejas. Puajjjj!!(con perdón de la gente que le guste) ¿No había otra hora ni otro lugar para hacerlo, que tiene que poner esa comida con ese olor tan desagradable a esas horas a las que todos en la casa salvo su marido estábamos durmiendo? Como es de suponer, estuve todo el día con el morro que me llegaba al suelo, el estómago revuelto que no fui capaz de comer nada en todo el día, de mala leche con todo el mundo, y una mala hossssstia... jajaja!! Por lo menos me quedó el consuelo que no me las puso para comer.
Venga, arrancáos y contad vuestras historias, que seguro que más de un@ ha pasado por una situación parecida.
jueves, 26 de noviembre de 2009
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